La experiencia me dice que casi siempre esto ocurre por creer que gritar les hace tener una voz más potente. Creo que existe un pensamiento generalizado sobre el hecho de que cuanto más volumen despliegue alguien, mejor cantante es. Muchas veces habrás oído decir: es que tiene “un chorro de voz”. Posiblemente sea así en verdad y lo haga bien. Pero ¿en todos los casos es por hacerlo correctamente? ¿Cómo saber si un cantante en realidad está gritando?

(Nota: Hay cantantes que por su estilo, utilizan un alto volumen de voz, y sus canciones no suenan igual si no se cantan de esa manera. Esto no significa que no estén gritando, sencillamente gritar o cantar a un alto volumen es parte de su estilo. Lo que este artículo pretende demostrar es que no es necesario gritar al cantar, a menos que sea voluntario).

Veamos lo que en verdad sucede detrás de todo esto:

Resulta ser que la mayoría de las personas cuando piensan en notas agudas, enseguida les viene a la cabeza que son notas “altas” y  que “alto” significa que debe usar mayor volumen de voz , que deben ir “subiendo” el volumen. Incluso observarás que suelen mirar hacia arriba. Puedes leer mi artículo clickeando aquí sobre –> ¿Notas agudas o altas?

Haz esta prueba: elije una nota grave con la que estés cómod@ y ve yendo al agudo usando la vocal A, por ejemplo. Ahora poco a poco comienza a llevarla hacia la nota más aguda que puedas.

Si notas que empiezas a subir el volumen al ir al agudo, te está pasando lo que te decía anteriormente. ¿Y por qué sucede esto?

Bueno, el hecho está en las “percepciones”, como en parte lo he comentado anteriormente.

Para explicarlo mejor, tengamos en cuenta que existen dos tipos de percepciones: una es la externa, que consiste en la manera en que el oyente nos escucha. La otra es la interna, que es como “nosotros” nos escuchamos.

Por ejemplo: si haces una nota aguda y la gritas, desde tu perspectiva interior puedes sentirla con fuerza, con potencia (aunque te aseguro que de esta manera te dolerá la garganta y lo más probable es que no llegues muy agudo).

Pero, y aquí está la cuestión, la perspectiva exterior, es decir el oyente, escucha todo lo contrario, siente como un sonido forzado, ahogado, sin cuerpo, y aunque pueda sonar con cierta potencia, se desluce, porque tu voz no está proyectada.

En cambio cuando haces notas agudas sin gritar, la perspectiva interna es que ese sonido está “proyectado”, es decir, como si lo hubieses disparado hacia afuera, y al hacerlo te resulta fácil, sin esfuerzo, (incluso algunos dicen que internamente lo escuchan poco).  En este caso, desde la perspectiva exterior, el oyente, puede percibir una gran potencia, una voz con cuerpo, flexibilidad en todo su rango vocal, con dinámicas, a la vez comprimida y con proyección.

En realidad, eso es lo que debemos conseguir, proyección: lograr potencia sin necesidad de recurrir a un volumen alto. Y la única manera de adquirirlo es con una buena técnica, y mucha práctica. (Pronto hablaré en un artículo sobre el grado de incidencia de los ejercicios vocales)

Esta voz es la que todo cantante quiere y necesita tener, es la voz que los buenos cantantes poseen y que muchos confunden cuando gritan al pretender imitarlos.

Este tipo de voz es una condición vocal que solo se consigue con un buen entrenamiento, y se la denomina voz mixta porque mezclas las dos resonancias, tanto de pecho como de cabeza y por eso suena potente, proyectada y con armónicos, incluso en las notas más agudas.

Y realmente cuando lo logras hacer, resulta muy fácil, placentero y te da muchísima libertad vocal a la hora de cantar.

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